MIMISMA

Tan difícil es autodescribirse como tan difícil es esquivar hablar solamente bien de uno mismo.
Que el parecer quede en cada una de las apreciaciones de mis lectores

mayo 13, 2012

asamblea de palabras: "Nada somos". Nuevo poemario de Francisco Cenamor,...

asamblea de palabras: "Nada somos". Nuevo poemario de Francisco Cenamor,...: Francisco Cenamor, editor del blog Asamblea de palabras, nos ofrece un nuevo poemario en el que podremos observar su evolución poética de los últimos tiem...

abril 18, 2012

Por favor: ¡detente!, ¡detente!, ¡detente!... No tengo tiempo de plasmar en letras tanta idea que me llega.
¡Detente!....
Tantas ideas, tantos sueños, tantas acciones que golpean mi adrenalínica manera de pensar mi ciudad!
¡Detente,detente, detente!
Vericuetos, laberintos, metas, objetivos....En milésimas de segundos, todos juntos, en un caos que disfruto pero no alcanzo.
Cuarto manos, ocho, doce, dieciséis, no bastan... Y mientras las pienso, me piensan. Ellas se divierten pelotéandome las grisáseas masas que hoy han salido de su entumecimiento.
Detente! Detente! ¿Quién te ordena este caos de mi mente?
¡Detente!,¡Detente! Miles de pequeñas luces encienden, intermitentemente cada axón, cada neurona!
Detente! Detente! detente!
Iré ordenando todo. Escribiré lo necesario. Y no daré a conocer lo producido. (Todos son proyectos para compartir masivamente, demandando apoyo, pero sólo es de resultado pobre y sólo nominal!
Entonces, ¡Detente!.
¡Déjame en paz!


Es que bullen proyectos para cultura, turismo, escuelas, ciudadanía, todos al mismo tiempo, y sé que nada pasará.


septiembre 20, 2011

SOY

Se escurre el tiempo entre mis costillas, entre mis neuronas, entre mis días, entre mis noches, entre mis horas. Serpentea en los contornos de mi generoso cuerpo. Me domina.  Dominio dulce,carcelero. En el vasto o escaso futuro no caben más largos sueños. Salvo dejarlos como herencia. La proximidad cada vez más cierta sin la certeza de la fecha no me desespera.Me siento a salvo aún trepando al último cerro.Estoy dispuesta, cuando quiera, con la angustia propia de lo que se ignora.
Soy una especie de contradictorias emociones, encontradas razones, síes y nones que se vuelcan a un río inevitable y que no vuelve.
Un signo infinito escrito en el agua me explica.

febrero 10, 2011

febrero 27, 2010

Perdida en la red

Hace una semana, entregué mi PC a un profesional para que la "sanara" de un ataque de virus y otros daños por el estilo. Síntomas: lentitud y resistencia a apagarse, cuando apretaba el botón correspondiente...
Viernes, sábado, domingo ...Supuestamente el lunes estaría todo resuelto. Podría recurrir a los formularios de exámenes que tenía para mis alumnos ya que la fecha era inminente. El lunes, tuve que conformarme con rehacer a mano los temarios con todos los inconvenientes que acarrea y el tiempo que se pierde pues la compu no estaba lista.
Martes: se supone que la traerían temprano...Pues, llegó la PC pasada la mediamañana.
Una desconocida total... ¿? No reconocía mi propia computadora. "Es como si le hubieran lavado el cerebro"... Me conformé diciéndome que mientras tenga todo lo que tenía, y pueda moverme con ella, estaba todo bien pues cada quién organiza programas y demás de acuerdo a sus esquemas mentales.
Cuando quise entrar a mi gmail, me resultó imposible a pesar de estar perfectamente bien tanto usuario como contraseña...Hasta hoy (Van cinco días ya) sigo intentando de todos los modos sugeridos por el sitio restablecer mi correo pues es de vital importancia. Allí no sólo recibo mis correos de amigos sino los de alumnos, colegas y profesores. También habilité la recepción de los de Hotmail, y para ingresar a la mayoría de mis blogs necesito el reconocimiento de mi cuenta de Google...Todo sigue igual y mi desesperación aumenta por lo valioso del material que allí tengo almacenado y necesito con urgencia.
AL solicitarle al Especialista que me resuelva, se mostró desconociendo qué podía pasar...

A pocas horas de traída mi máquina, dirigiéndome por otro medio a mis compañeras de una cursada, me recuerda que debía enviarle un material (En Word 2007). Oh sorpresa! El 2007 no estaba!(no era la primera vez que a este señor, que me llena la PC de etiquetas con la publicidad de su servicio le ocurría este percance aún habiéndoselo anticipado en la reparación anterior...)

¡Bueno! Un olvido lo tiene cualquiera!¿No?Me dije a modo de autocalma.

Era cuestión de recordárselo y nada más. Afortunadamente, vino y lo instaló. Entonces, le recordé que mi PC tenía cargado el programa de mi celular Samsung - que no resulta sencillo para mí instalarlo (No lo fue para él en oportunidad anterior) ... Que debía cargármelo...Respondióme que no tenía tiempo (Yo grabo actividades de mis alumnos, tomo imágenes y videos escolares y luego los subo a los blogs educativos y a la red social del Instituto donde trabajo, de modo que para mí, el uso del celular no es trivial...Habré de esperar, entonces...¿Cuánto tiempo? ¡Las clases comienzan el lunes...Estoy a dos días de necesitarlo!

Otra cosa extraña me sucede: cuando cargo las contraseñas para ingresar desde los correos alternativos o a sitios a los que estoy adscripto, la contraseña no se escribe crípticamente sino que cualquiera puede leerla ... Recuerdo la misma situación en oportunidad anterior... Consulto a quién supongo ducho para resolverme el problema, además - responsable de que esto suceda - y me responde que eso es así hasta que yo la guarde en la máquina!

Yo no soy de reacciones desagradables. Trato de ser amable. Tengo "las defensas bajas" - diría un amigo - . entonces, dejé pasar conformándome íntimamente que yo o algún amigo me resolvería el asunto como hicimos el año pasado luego de su intervención.

La verdad que estoy muy molesta.Disconforme.Desilusionada...Tal vez, porque mis padres, que atendían a sus clientes con la mejor disposición "y más", me enseñaron que para brindar un servicio, atender un comercio, recibir a un cliente, no basta con el Diploma y el conocimiento,sino que pesan quizás mucho más la predisposición, la buena fe, la voluntad, la sonrisa, la amabilidad, el tiempo... Será por eso que cuando fallecieron el homenaje, respeto y cariño ofrecido sobrepasó lo conocido por mí y mi hermano...

Entonces,terminé de redondear el legítimo orgullo por mi origen y hoy lo re dimensiono.

septiembre 03, 2008

Con las manos en la masa

No sé si lo que voy a exponer tendrá alcance suficiente como para que llegue a los que realmente debieran leer este artículo.
Lo que sí sé es qué haré para que llegue a las autoridades competente y solicitarles tomen cartas en el asunto.

Situación: Sección fiambres en un almacén de comidas. Alguien había solicitado jamón en tajadas. Por la cantidad que se estaba acumulando en la balanza, supuse que era para algúna casa de comidas. Por más que intenté encontrar al cliente, no lo pude identificar.¡Lástima! No sabré a qué casa no pedir ni sandwiches de fiambres ni nada que los contenga.
El asistente estaba dedicado a la tarea... Con la mano derecha, manipulaba la cortadora de fiambre y con la izquierda, desprovista de guantes y sin usar pinza alguna, iba tomando las tajas que salían de las cuchillas para apilarlas luego en la bandeja de la balanza. Cuando alguna taja se indisciplinaba, liberaba su mano izquierda, también sin guantes, y "aplicadamente" emprolijaba la pila con las dos.
Fácil imaginar mi sensación en el estómago y decisión de exigir los mínimos recaudos de higiene para cuando me tocara a mí.

Evidentemente, la inspección de bromatología no había pasado por el lugar en los últimos tiempos...(¿o nunca?)

Recuerdo que en alguna oportunidad reclamé el uso de guantes al compañero de el fiambrero de esta vez, retirándome del negocio sin comprar jamón.Después del entredicho y, por lo menos a mí, ne atendían protegiendo los alimentos del contacto con las manos.

Pero, ahora se ha regresado al punto de partida.

A veces me parece mentiras que a las alturas de la era civilizada, aún se vivan situaciones retrógradas como las que describo.

Increíble pero cierto.

Puaf!

mayo 07, 2007

La lluvia se ha desmadrado desde el cielo. Buscan refugios los gorriones y las gentes.
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Un metrónomo suena constantemente. Es, por supuesto,monótomamente rítmico.
Su compás musical perfecto, tiene un son extraño; y desde la sala de música no se oía otra cosa.
Ni el arpa con su dulzura, ni el nostálgico violín. Tampoco el pianista, tocando a Chopin...
Sin embargo, el tiqui, taca; tiqui, taca, continuaba sin pausa...
Presté atención: nada más que la isotonía metronómica...Tiqui, taca: tiqui;taca...
Me levanté para averiguar qué había pasado allí dentro. ¿Y el músico? (que en realidad era mi tió Obdulio)... ¿Que gastadas horas estaba derrochando?; ¿Habrá sufrido un ataque de apoplejía) ¿El arco del violín lo habrá atravesado con su doloroso llanto? ¿El arpa lo sedujo tanto que a las cuerdas sucumbió amarrado? ¡o el piano con su inmensa boca lo habrá tragado?
Mi mente loca imaginaba monstruosidades. El tío era ya muy viejo,y dialogaba diariamente sólo con sus instrumentos.En sus largas horas de práctica, luego del desayuno parsimonioso,la pasión musical lo consumía tanto... "Es que tengo tres amantes exigentes y a todas les debo mis horas de caricias", decía el tío Obdulio cada vez con más tono de certeza que de broma...
Siguiendo el hilo de semejantes declaraciones, temí que el arpa, el violín o el piano (hey!, pensándolo bien: tío dijo "amantes" y aquí hay dos masculinos en su lista. ¿No será el tío hete...No! qué estúpida soy. si no son más que inertes aparatos que sacan a relucir su potencial sólo cuando tio Obdulio los ejecuta..)

Apenas mis ojos alcanzaron el hueco de la ventana, ví el banquillo del piano vacío y la tapa del instrumento cerrada...
Tío había cerrado la tapa del piano sin fijarse que la manga de la camisa sobresalía de la cerradura del negro aparto .
Protesté: ¡Esa maldita costumbre de sacarse la camisa (en verano por supuesto) y limpiar las teclas con ella!
Miré hacia el rincón donde, tal como lo dice Bécquer debía estar el arpa.Allí estaba el pantalón del tío músico entrelazado entre las cuerdas (¡Esto es el colmo! Ahora hasta el pantalón para lustrar las boncíneas cuerdas!)
Dí una mirada rápida por el resto de la habitación. El sonsonete del metrónomo sonaba más cercano y más distinto...
Me acerqué a correr los visillos de la ventana que daba al jardín pequeño, acompañada con el metrónomo que seguramente el distraído de tío había dejado en marcha (Siempre confiando en que yo vaya detrás de él poniendo en orden la casa)Pero, cuando dí la vuelta para detener al adminículo comprobé que el metrónomo que yo veía estaba perfectamente inmóvil.Tieso.Paralítico.
_ ¿Qué misterio es éste? Yo sentía nítidamente el tiqui, taca; tiqui, taca... Distinto pero con igual prolija monotonía.
Giré la cabeza hacia donde provenía la musiquitacosita esa y ....Lo comprendí todo.

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...Con una sonrisa, me acerqué y tomé el polluelo que con disciplina de relojería comía unos restos de galleta que habían quedado en la bandeja metálica del desayuno.
Lo dejé gozar de su comida antes de echarlo por la ventana.
La lluvia cesó. Entonces, con gran cuidado,sin hacer el menor ruido, lo atrapé con suavidad.Le expliqué qué haría con él. Iba haciéndolo cuando tropecé con algo que asomaba debajo de la mesa. Caí soltando a la avecilla y comencé a gritar como sólo se se grita de pavor...
Debajo del mantel que pendía a pocos centímetros del suelo, vi al tío Obdulio sólo vestido con sus calzoncillos, atravezado por el arco del violín, exactamente donde se tiene el corazón.

¿Qué por qué estaba el polluelo allí?... Pues, eso amerita otro cuento, amigos!