septiembre 20, 2011

SOY

Se escurre el tiempo entre mis costillas, entre mis neuronas, entre mis días, entre mis noches, entre mis horas. Serpentea en los contornos de mi generoso cuerpo. Me domina.  Dominio dulce,carcelero. En el vasto o escaso futuro no caben más largos sueños. Salvo dejarlos como herencia. La proximidad cada vez más cierta sin la certeza de la fecha no me desespera.Me siento a salvo aún trepando al último cerro.Estoy dispuesta, cuando quiera, con la angustia propia de lo que se ignora.
Soy una especie de contradictorias emociones, encontradas razones, síes y nones que se vuelcan a un río inevitable y que no vuelve.
Un signo infinito escrito en el agua me explica.

febrero 10, 2011

febrero 27, 2010

Perdida en la red

Hace una semana, entregué mi PC a un profesional para que la "sanara" de un ataque de virus y otros daños por el estilo. Síntomas: lentitud y resistencia a apagarse, cuando apretaba el botón correspondiente...
Viernes, sábado, domingo ...Supuestamente el lunes estaría todo resuelto. Podría recurrir a los formularios de exámenes que tenía para mis alumnos ya que la fecha era inminente. El lunes, tuve que conformarme con rehacer a mano los temarios con todos los inconvenientes que acarrea y el tiempo que se pierde pues la compu no estaba lista.
Martes: se supone que la traerían temprano...Pues, llegó la PC pasada la mediamañana.
Una desconocida total... ¿? No reconocía mi propia computadora. "Es como si le hubieran lavado el cerebro"... Me conformé diciéndome que mientras tenga todo lo que tenía, y pueda moverme con ella, estaba todo bien pues cada quién organiza programas y demás de acuerdo a sus esquemas mentales.
Cuando quise entrar a mi gmail, me resultó imposible a pesar de estar perfectamente bien tanto usuario como contraseña...Hasta hoy (Van cinco días ya) sigo intentando de todos los modos sugeridos por el sitio restablecer mi correo pues es de vital importancia. Allí no sólo recibo mis correos de amigos sino los de alumnos, colegas y profesores. También habilité la recepción de los de Hotmail, y para ingresar a la mayoría de mis blogs necesito el reconocimiento de mi cuenta de Google...Todo sigue igual y mi desesperación aumenta por lo valioso del material que allí tengo almacenado y necesito con urgencia.
AL solicitarle al Especialista que me resuelva, se mostró desconociendo qué podía pasar...

A pocas horas de traída mi máquina, dirigiéndome por otro medio a mis compañeras de una cursada, me recuerda que debía enviarle un material (En Word 2007). Oh sorpresa! El 2007 no estaba!(no era la primera vez que a este señor, que me llena la PC de etiquetas con la publicidad de su servicio le ocurría este percance aún habiéndoselo anticipado en la reparación anterior...)

¡Bueno! Un olvido lo tiene cualquiera!¿No?Me dije a modo de autocalma.

Era cuestión de recordárselo y nada más. Afortunadamente, vino y lo instaló. Entonces, le recordé que mi PC tenía cargado el programa de mi celular Samsung - que no resulta sencillo para mí instalarlo (No lo fue para él en oportunidad anterior) ... Que debía cargármelo...Respondióme que no tenía tiempo (Yo grabo actividades de mis alumnos, tomo imágenes y videos escolares y luego los subo a los blogs educativos y a la red social del Instituto donde trabajo, de modo que para mí, el uso del celular no es trivial...Habré de esperar, entonces...¿Cuánto tiempo? ¡Las clases comienzan el lunes...Estoy a dos días de necesitarlo!

Otra cosa extraña me sucede: cuando cargo las contraseñas para ingresar desde los correos alternativos o a sitios a los que estoy adscripto, la contraseña no se escribe crípticamente sino que cualquiera puede leerla ... Recuerdo la misma situación en oportunidad anterior... Consulto a quién supongo ducho para resolverme el problema, además - responsable de que esto suceda - y me responde que eso es así hasta que yo la guarde en la máquina!

Yo no soy de reacciones desagradables. Trato de ser amable. Tengo "las defensas bajas" - diría un amigo - . entonces, dejé pasar conformándome íntimamente que yo o algún amigo me resolvería el asunto como hicimos el año pasado luego de su intervención.

La verdad que estoy muy molesta.Disconforme.Desilusionada...Tal vez, porque mis padres, que atendían a sus clientes con la mejor disposición "y más", me enseñaron que para brindar un servicio, atender un comercio, recibir a un cliente, no basta con el Diploma y el conocimiento,sino que pesan quizás mucho más la predisposición, la buena fe, la voluntad, la sonrisa, la amabilidad, el tiempo... Será por eso que cuando fallecieron el homenaje, respeto y cariño ofrecido sobrepasó lo conocido por mí y mi hermano...

Entonces,terminé de redondear el legítimo orgullo por mi origen y hoy lo re dimensiono.

septiembre 03, 2008

Con las manos en la masa

No sé si lo que voy a exponer tendrá alcance suficiente como para que llegue a los que realmente debieran leer este artículo.
Lo que sí sé es qué haré para que llegue a las autoridades competente y solicitarles tomen cartas en el asunto.

Situación: Sección fiambres en un almacén de comidas. Alguien había solicitado jamón en tajadas. Por la cantidad que se estaba acumulando en la balanza, supuse que era para algúna casa de comidas. Por más que intenté encontrar al cliente, no lo pude identificar.¡Lástima! No sabré a qué casa no pedir ni sandwiches de fiambres ni nada que los contenga.
El asistente estaba dedicado a la tarea... Con la mano derecha, manipulaba la cortadora de fiambre y con la izquierda, desprovista de guantes y sin usar pinza alguna, iba tomando las tajas que salían de las cuchillas para apilarlas luego en la bandeja de la balanza. Cuando alguna taja se indisciplinaba, liberaba su mano izquierda, también sin guantes, y "aplicadamente" emprolijaba la pila con las dos.
Fácil imaginar mi sensación en el estómago y decisión de exigir los mínimos recaudos de higiene para cuando me tocara a mí.

Evidentemente, la inspección de bromatología no había pasado por el lugar en los últimos tiempos...(¿o nunca?)

Recuerdo que en alguna oportunidad reclamé el uso de guantes al compañero de el fiambrero de esta vez, retirándome del negocio sin comprar jamón.Después del entredicho y, por lo menos a mí, ne atendían protegiendo los alimentos del contacto con las manos.

Pero, ahora se ha regresado al punto de partida.

A veces me parece mentiras que a las alturas de la era civilizada, aún se vivan situaciones retrógradas como las que describo.

Increíble pero cierto.

Puaf!

mayo 06, 2007

Mi eterna preocupación




(Las fotos fueron tomadas de la página digital dedicada a Esquina).

Me resulta sumamente agradable comunicarme con los adolescentes - tan vapuleados por nosotros en cuanto a señalarles defectos desentendiéndonos de nuestras responsabilidades-.
Recientemente pude hacerlo más allá del ámbito de las escuelas donde trabajo, gracias a la gentileza del Profesor José Antonio Moreyra, Vice Rector del Anexo de la Escuela Normal Dr. J. Alfredo Ferreira.
Decía al principio que nos solemos desentender, como adultos, de nuestras responsabilidades con los jóvenes; vivimos achacándoles que no leen, por ejemplo.Por eso, decidí el tema de la conferencia: La importancia de la lectura.
Convencida de que si a ellos le relacionamos la tecnología y su exigencia de nuevas destrezas,descubrirán la importancia que tiene la lectura avanzada como ejercicio de abstracción; como la única vía segura para adquirir conocimientos.
Creo que hubo interés en la audiencia porque eso se percibe desde el silencio que entregaron; desde los rostros dirigidos hacia quién les hablaba; desde las preguntas que se produjeron luego.
Sólo pongo esta nota aquí, más para mí que para Ustedes lectores.
Y si pinchan en el link de hipertexto, comprobarán que quién escribió la nota, debe de quererme mucho para afirmar los conceptos que para mí son exagerados... (Sobre todo lo de mi actividad bloguera) En fin, una subjetividad que nos permite lecturas particulares.

En párrafo aparte se merece destacar que la Escuela Normal Dr. J. Alfredo Ferreira está cumpliendo 119 años y cuenta en su haber una serie de preciosos acontecimientos desde que fuera fundada y la hiciera considerar entre las primeras del país tanto por su antigüedad como por su prestigio.

abril 05, 2007

Astor Piazzolla y su fervor cristiano


En los años setenta, aún discutía con mi padre, si tango o rock.
Obvio que él, fervoroso del 2x4, quería a toda costa convencerme de sus bondades, mientras yo estaba enamorada cada vez más de aquel ritmo enloquecedor que fueron imponiéndose a través de Elvis Presley, o los innovadores y frenéticos festivales con los Beatles.
Estoy segura que se acercó a cultivar la renovación tanguera propuesta por Piazzolla, nada más que para tener otro argumento fuerte para su "tesis"- Así, alcancé a escuchar de la voz de Amelita Baltar - por entonces mujer de Astor Piazzolla-, esta metáfora musical (indudablemente se refiere a Cristo) .Después desapareció de las discotecas, y las partituras se dejaron de ofrecer en las librerías...
Astor,harto de atropellos, se fue de la Argentina. Pero, a mí me quedó grabada y siempre la busqué...Hoy recupero para mí esta canción, gracias a Internet. La quiero compartir con Ustedes, en homenaje Pascual y también para que sirva de reflexión: por estas cosas, muchos argentinos tuvieron que exilarse... Por hablar de Paz, Amor, y denunciar la pobreza y la brutalidad.

La bicicleta blanca Si la quiere escuchar, click AQUÍ

Polca/Tango

Música: Astor Piazzolla
Letra: Horacio Ferrer
Con orquesta
Canta: Amelita Baltar
12/23/1970 Buenos Aires
CBS-Columbia

Lo viste. Seguro que vos también, alguna vez, lo viste: te hablo de ese eterno ciclista solo, tan solo, que repecha las calles por la noche.
Usa las botamangas del pantalón bien metidas en las medias y una boina calzada hasta las orejas, ¿te fijaste? Nadie sabe, no, de dónde cuernos viene, jamás se le conoce a dónde diablos va.
De todos modos, si lo vieras pasar, miralo con mucho Amor: puede que sea, otra vez...

El flaco que tenía la bicicleta blanca;
silbando una polkita cruzaba la ciudad.
Sus ruedas, daban pena: tan chicas y cuadradas
¡que el pobre se enredaba la barba en el pedal!

Llevaba, de manubrio, los cuernos de una cabra.
Atrás, en un carrito, cargaba un pez y un pan.
Jadeando a lo pichicho, trepaba las barrancas,
y él mismo se animaba, gritando al pedalear.

"¡Dale, Dios!... ¡Dale, Dios!...
¡Meté, flaquito corazón!
Vos sabés que ganar
no está en llegar sino en seguir..."

Todos, mientras tanto, en las veredas,
revolcándonos de risa
¡lo aplaudimos a morir!
y él, con unos ojos de novela,
saludaba, agradecía,
y sabía repetir:

"¡Dale, Dios!... ¡Dale, Dios!...
¡Dale con todo, Dale, Dios!..."

Pero cierta noche, su horrible bicicleta con acoplado entró a sembrar una enorme cola fosforescente. ¡Increíble!: los pungas devolvían las billeteras en los colectivos; los poderosos terminaban con el hambre; los ovnis nos revelaban el misterio de la Paz; el Intendente, en persona, rellenaba los pozos de la calle, y hasta yo, pibe, yo que soy las penas, lloré de alegría bailando bajo esa luz la polka del ciclista.

Después, no sé, ¡te juro!, por qué siniestra rabia,
no sé por qué lo hicimos ¡lo hicimos sin querer!,
al flaco, ¡pobre flaco!, de asalto y por la espalda,
su bicicleta blanca le entramos a romper.

Le dimos como en bolsa, sin asco, duro, en grande:
la hicimos mil pedazos... Y, al fin, yo vi que él,
mordiéndose la barba, gritó: "¡Que yo los salve!..."
Miró su bicicleta, sonrió, se fue de a pie.

(Mi viejo Flaco Nuestro que andabas en la Tierra: ¿Cómo te olvidaste que no somos ángeles sino hombres y mujeres?)

Flaco,
no te quedes triste,
todo no fue inútil,
no pierdas la fe...
en un cometa con pedales
¡dale que te dale!
yo sé que has de volver...